La nueva administración de la Universidad de Panamá (UP), que comienza el 1 de octubre próximo con el profesor Eduardo Flores como rector, deberá enfrentar un nuevo compromiso financiero que no fue contemplado en el presupuesto de 2017 y que incluso arriesgaría futuras contrataciones de personal.
Se trata de un aumento de la bonificación para los empleados académicos que se retiren a los 75 años de edad, un acuerdo pactado seis días antes de las elecciones universitarias que ganó Flores.
Los bonos suman desde 6 hasta 15 meses de remuneración por servicios de entre 10 y 30 años o más, respectivamente. Antes, la máxima remuneración, por 25 años o más de servicio, era de hasta 10 meses de remuneración.
El acuerdo crea un “fondo especial” para cubrir las bonificaciones, pero mientras no tenga el dinero necesario para los pagos, este saldrá de la partida que cubre el salario del profesor saliente y por tanto ese puesto quedará congelado.
“La única manera de enfrentar ese requerimiento” será congelar esa partida de los profesores durante los primeros 15 meses, confirmó el rector electo Flores, por lo que, como se dijo, no se podrán hacer nuevas contrataciones.
El rector saliente, Gustavo García de Paredes, sería uno de los beneficiados con la bonificación. Su salario es de $12 mil 288 y por tener más de 30 años de servicio recibiría 15 meses de bonificación, que según cálculos del secretario general, Miguel Ángel Candanedo, sumaría unos $80 mil.