La aerolínea colombiana Avianca anunció ayer la suspensión de sus vuelos “desde y hacia Venezuela”, luego de que un avión militar de ese país se acercara a un vuelo comercial de la compañía.
“Es de manera de indefinida hasta que tengamos garantías de seguridad explícitas para volver a cruzar cielo venezolano”, apuntó la portavoz de la compañía.
La medida de la aerolínea, que ya había reducido mucho las frecuencias por los problemas cambiarios con Venezuela, afecta los dos vuelos diarios Bogotá-Caracas-Bogotá y al vuelo diario Lima-Caracas-Lima. Además, los vuelos procedentes de Europa serán reorientados para que eviten el espacio aéreo venezolano.
El incidente tuvo lugar el pasado viernes por la noche, cuando un vuelo de Avianca con 150 pasajeros detectó en espacio aéreo venezolano la presencia “a corta distancia” y durante cuatro minutos de un avión de ese país, informó ayer el Gobierno colombiano. El avión venezolano se acercó a la nave comercial hasta que “tomó rumbo norte y se alejó”.
El Ministerio de Defensa explicó que dos horas después las autoridades venezolanas respondieron a los “continuos llamados” colombianos, informando “que se trataba de una aeronave militar venezolana en misión de navegación”.
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, le restó importancia al incidente durante un acto en el Norte de Santander, un departamento fronterizo con Venezuela. “Todo está arreglado. Ya hablaron los ministros, los cancilleres, ya se aclaró todo, todo está normal”, adujo el mandatario.
Santos mantiene cordiales relaciones con el gobierno de Maduro, a pesar de sus diferencias políticas y complicados temas binacionales, como el contrabando, el narcotráfico y el tránsito de bandas irregulares por la porosa frontera. Según el Gobierno colombiano, los cancilleres y los ministros de Defensa de ambos países conversaron sobre el incidente y “acordaron agilizar las comunicaciones entre los sistemas de alerta temprana”.
Las autoridades colombianas aseguraron además que el presidente venezolano, quien está de gira por Medio Oriente en busca de acuerdos con otros países productores de petróleo, ordenó investigar lo ocurrido. Pero hasta la tarde del sábado no hubo ninguna comunicación al respecto.
El diputado venezolano Diosdado Cabello, número dos del chavismo, calificó el hecho como una “lamentable confusión”, sin dar detalles: “Entiendo, hasta donde yo sé, que hubo una lamentable confusión (...). No es algo que fue planificado contra Avianca bajo ninguna figura (...) Eso se va a arreglar. Estamos seguros”.
La suspensión de los vuelos de Avianca se suma a las aerolíneas que en 2016 dejaron de volar al país petrolero por sus problemas cambiarios, entre ellas Aeroméxico, Latam y Lufthansa. En 2015 habían suspendido vuelos Alitalia y en 2014 Air Canada.
En Venezuela, azotada por una fuerte crisis económica y la inflación más alta del mundo, rige un estricto control de cambios desde 2003 y se encuentra inmersa en una sequía de divisas por la caída de los precios del petróleo. Por ello, las aerolíneas están obligadas a vender sus pasajes en bolívares inconvertibles y luego iniciar largos peregrinajes para que el Gobierno les entregue los dólares correspondientes. Ante este panorama, otras compañías optan por reducir sus frecuencias, como ya habían hecho Avianca –antes de la suspensión– y la estadounidense American Airlines, la que tenía mayores operaciones entre Caracas y EU.
En septiembre, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo anunció que inició acciones en Estados Unidos para recuperar 3 mil 800 millones dólares de fondos de sus aerolíneas bloqueados en Venezuela.
