Aviones de guerra bombardearon ayer Alepo con una ferocidad sin precedentes, dijeron residentes, luego de que el Ejército sirio apoyado por Rusia declaró una ofensiva para capturar la mayor ciudad de Siria, con lo que eliminó cualquier esperanza de revivir un alto al fuego, en momentos en que en Nueva York buscaban la forma de retomar el diálogo.
Imágenes de video filmadas por residentes mostraron a una niña gritando mientras los rescatistas la sacaban de entre los escombros. Otra mostró a trabajadores retirando a un niño con sus propias manos, mientras gritaban “Dios es grande”. El pequeño no mostraba señales de vida mientras era cargado en brazos por uno de los hombres.
El aparente colapso del proceso de paz respaldado por Estados Unidos podría marcar un punto de inflexión en la guerra civil de cinco años, mientras el gobierno y sus aliados rusos e iraníes parecían decididos a combatir a los rebeldes en su mayor bastión urbano.
“¿Puede escucharlo? El vecindario está siendo atacado ahora mismo por misiles. Podemos escuchar los aviones en este momento”, expresó el radiólogo Mohammad Abu Rajab.
El grupo de rescate de Defensa Civil que opera en áreas de la oposición dijo que al menos 70 personas habían muerto y 40 edificios quedaron destruidos. El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos dio una cifra inicial de 27 fallecidos.
Ammar al Selmo, titular de Defensa Civil, señaló que los mismos rescatistas habían sido atacados en tres de sus cuatro centros en Alepo. “Lo que está ocurriendo ahora es una aniquilación en todos los sentidos de la palabra. El bombardeo de hoy es más violento”, relató.
Los bombardeos ocurrieron luego de que el Ejército sirio anunció durante la noche que estaba lanzando un operativo para recapturar el sector de la ciudad controlado por los rebeldes.
Diplomáticos occidentales temen un baño de sangre si el Gobierno realiza un ataque completo sobre la zona asediada, donde aún hay 250 mil civiles atrapados.
El intenso bombardeo no dejó dudas de que el Gobierno sirio y sus aliados rusos rechazaron el llamado del secretario de Estado estadounidense, John Kerry, a detener los enfrentamientos para salvar la tregua, que se extendió por una semana antes de fracasar el pasado lunes.
No obstante, el canciller ruso, Sergei Lavrov, dijo ayer en la ONU que es necesario salvar el acuerdo para un cese de hostilidades en Siria , al tiempo que su homólogo estadounidense, John Kerry, mencionó“pequeños progresos” en el diálogo. Kerry y Lavrov mantuvieron ayer un encuentro y de acuerdo con el jefe de la diplomacia estadounidense y su homólogo intercambiaron ideas.
En tanto, ante la Asamblea General de la ONU, Lavrov delineó las divergencias esenciales con Estados Unidos sobre los requisitos para restablecer un cese del fuego, pero dijo que era “esencial” mantener los esfuerzos para salvar el acuerdo.
Lavrov también señaló que era imperioso conducir una investigación “imparcial” sobre el ataque a un convoy con ayuda humanitaria de la ONU y la Media Luna Roja en las proximidades de Alepo, para deslindar responsabilidades.
