La presidenta chilena Michelle Bachelet enfrentó ayer las críticas de exmilitares y policías que han señalado a su gobierno por supuestas irregularidades en los procesos contra mil 200 enjuiciados por violaciones a derechos humanos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
“No voy a permitir que se pretenda hacer ver el legítimo anhelo de justicia y reparación de miles de familias en Chile como revanchismo”, dijo.
Agregó que avanzar en la convivencia cívica “exige verdad e implica justicia; no echar tierra donde desgraciadamente ya se ha echado mucha tierra durante demasiado tiempo”.
Bachelet además anunció que enviaría al Congreso un proyecto para discutir el levantamiento del secreto que pesa sobre el informe Valech I. Este documento contiene las declaraciones de unos 35 mil ex presos políticos que relataron sus vivencias durante la represión y detalles sobre sus victimarios.
