La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció ayer un proyecto de ley para permitir una reforma a la actual Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet.
Instaurada en 1981, la Constitución chilena no contiene ningún mecanismo para reformarla.
De aprobarse, el proyecto enviado ayer le otorgará al próximo Congreso -que será elegido en los comicios generales de noviembre y que asumirá funciones en marzo de 2018- la potestad para elegir el mecanismo a seguir para renovar la carta magna.
