Jorge Burgos, el jefe de Gabinete del gobierno chileno de Michelle Bachelet, renunció ayer a su cargo, un año después de haber asumido, en medio de discrepancias con el Ejecutivo.
“La presidenta ha aceptado la renuncia que por razones personales ha presentado el hasta ahora ministro del Interior y Seguridad Pública”, señaló un comunicado del gobierno.
En su reemplazo fue nombrado el actual embajador de Chile en Uruguay, Mario Fernández Baeza, abogado y miembro, al igual que Burgos, de la Democracia Cristiana, uno de los partidos de la coalición de gobierno que integran también socialistas y comunistas.
El exministro había dado varias señales de discrepancia con la presidenta, en particular por el manejo del profundo descontento y reivindicaciones en la región de La Araucanía, donde la población indígena demanda más autonomía y la restitución de tierras ancestrales.
Burgos había asumido el cargo en mayo de 2015, cuando Bachelet hizo un profundo ajuste de Gabinete, en un intento de aplacar la crisis de confianza y dar una señal de moderación en la nueva etapa de su gobierno.
Esa vez salieron en total 9 de los 23 ministros de Estado, entre ellos el titular de Hacienda, Alberto Arenas, el primero en esa cartera que no termina el mandato completo desde el retorno a la democracia tras la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
La salida de Burgos, que antes se desempeñó como ministro de Defensa del gobierno de Bachelet, se produce en medio del nivel de aprobación más bajo que registra la mandataria, de 24%, afectada por el escándalo de supuesta corrupción política que involucra a su hijo mayor, Sebastián Dávalos, y a su nuera, Natalia Compagnon.
El escándalo, por la compra y venta de terrenos, estalló en febrero del año pasado, sin que hasta ahora Bachelet pueda recuperar la confianza ciudadana.
Burgos, de 59 años, dijo a la prensa: “la razón fundamental de mi renuncia es que estoy cansado físicamente, me pasó la cuenta dos años de trabajo ministerial”. “A ustedes les consta, llegando entre 7:00 a.m. y 7:15 a.m. y yéndome muchas veces después de las 9:00 p.m. Se me olvidó el calendario y eso me produjo cansancio físico y alguna repercusión en mi salud absolutamente manejable”, alegó.
