El presidente Juan Manuel Santos y los dirigentes de la exguerrilla FARC ofrecieron dos balances distintos al reunirse ayer jueves en Cartagena, en el norte de Colombia, para revisar los avances tras el primer año de los acuerdos de paz.
La paz de Colombia “atraviesa uno de sus momentos más difíciles” tras la firma del pacto en noviembre de 2016, advirtieron los líderes de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido político que conservó las siglas de la insurgencia.
Pero Santos dijo que “pusimos fin a un conflicto de más de medio siglo, sentamos las bases institucionales y normativas y avanzamos decisivamente en la construcción de la paz”, señaló. “Hay una implementación en marcha, pero no quisiera que nadie devaluara la trascendencia del acuerdo de paz con la discusión sobre los grados de implementación”, zanjó el verificador y expresidente del Gobierno español Felipe González.
