El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, invitó ayer a la oposición venezolana y al gobierno del presidente Nicolás Maduro a entablar un diálogo que ponga fin a la tensión sociopolítica entre las partes, que se ha crispado en las últimas semanas por cuenta de la profunda crisis económica.
El oficialismo y la oposición “deberían hacer frente a los retos actuales del país por medio de un diálogo significativo, cumpliendo con el Estado de derecho y la Constitución, para el beneficio del pueblo venezolano”, sugirió Ban Ki-moon a través de su oficina de prensa.
El llamado del alto funcionario es motivado por otros oficios similares que ya adelanta la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que desde la víspera, en cabeza del expresidente de República Dominicana Leonel Fernández, intenta acercar al gobierno de Maduro y a la oposición para frenar los duros pronunciamientos de lado y lado y hasta los choques callejeros que se han llegado a presentar durante las marchas públicas.
Hace una semana, Maduro decretó un estado de excepción que le da poderes especiales para intentar contrarrestar la desbordada tasa inflacionaria (más del 180%) y la grave escasez de alimentos y medicinas.
Mientras, el aparato productivo del país está destruido por cuenta de la caída de los precios del petróleo, en las calles hay largas filas de gente consiguiendo productos básicos.
La medida ha desatado la molestia de la oposición, que además, desde hace un par de semanas intenta abrir un proceso para revocar el mandato del presidente Maduro.
Ello depende de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) se pronuncie sobre la idoneidad o no de las firmas recogidas para la realización de la consulta.
Fruto de la tensión y de lo que denomina Maduro una “guerra” contra Venezuela, liderada por la derecha internacional e interna, ayer se llevaron a cabo ejercicios militares o maniobras por aire, mar y tierra para demostrar el poderío bélico de la nación suramericana.
El líder opositor venezolano Henrique Capriles aseguró, en una entrevista publicada ayer en El País, que el presidente venezolano Nicolás Maduro prefiere un golpe de Estado en su contra al referendo revocatorio impulsado por la oposición, porque eso “lo victimizaría” y “le daría otra oportunidad”.
