El secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon consideró“decepcionante” ayer la ausencia de varios jefes de Estado y de gobierno de grandes potencias, entre ellas Estados Unidos y Francia, en la primera cumbre humanitaria internacional en Estambul.
“Podemos estar orgullosos de lo que hemos logrado. Al mismo tiempo es un poco decepcionante que algunos dirigentes internacionales no hayan podido estar aquí, en particular los países del G7”, declaró Ban durante una conferencia conjunta con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan.
Esta cumbre inédita de dos días, que culminó ayer martes con el anuncio de varias medidas, como un pacto para hacer más eficaz la ayuda humanitaria, estuvo marcada por la ausencia de jefes de Estado y de gobierno de primera línea, a excepción del anfitrión turco Recep Tayyip Erdogan y la canciller alemana Angela Merkel, y varios países estuvieron representados por un ministro.
Ban criticó igualmente a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, cuyas divisiones internas bloquearon numerosas resoluciones humanitarias.
“La ausencia de estos dirigentes en esta cumbre no les proporciona una excusa para no actuar. Tienen una responsabilidad única en lo que concierne (...) al apoyo a las poblaciones más vulnerables”, consideró.
La ausencia de la mayoría de los pesos pesados internacionales acentuó el escepticismo de algunos actores del sector humanitario, que consideran que la cumbre de Estambul no logrará ninguna acción concreta de envergadura. Previendo que solamente habría una “declaración de buenas intenciones”, la oenegé Médicos Sin Fronteras declinó la invitación.
Dirigentes y oenegés de todo el mundo discutían este pasado lunes y martes en Estambul bajo la égida de la ONU cómo mejorar las respuestas a las crisis humanitarias provocadas por las guerras y el cambio climático.
Con unos 60 millones de desplazados en el mundo, muchos Estados y oenegés estiman que el sistema humanitario actual necesita un cambio profundo.
