Los 7 militantes que mataron a 20 personas en un restaurante de Daca eran ciudadanos bangladesíes y las autoridades habían intentado anteriormente arrestar a cinco de ellos, dijeron funcionarios que rechazaron la atribución de la autoría del atentado hecha por Estado Islámico.
Los hombres armados irrumpieron en el restaurante de la zona diplomática de la capital de Bangladesh a última hora del viernes y mataron a sus rehenes, en su mayoría no musulmanes, incluidos nueve italianos, siete japoneses y un estadounidense.
Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad del ataque, advirtiendo en un comunicado a los ciudadanos de los “países de las cruzadas” que no estarán a salvo “mientras la aviación está matando musulmanes”.
También publicó fotos de cinco combatientes sonriendo frente a una bandera negra, que estarían implicados en la acción, según el sitio web de supervisión SITE. No obstante, el ministro de Interior de Bangladesh,Asaduzzaman Khan, dijo a Reuters el sábado que ni Estado Islámico ni Al Qaeda estuvieron involucrados.
