Aunque el ex primer ministro italiano se quejó ayer del sistema de justicia de su país, no tuvo reparo alguno en admitir que su compatriota Valter Lavítola lo llamó el 2 de agosto de 2011 para advertirle de las consecuencias que tendría para Impregilo que no se construyera un hospital pediátrico que prometió el político italiano tanto en 2009 como en 2010.
La consecuencia inmediata era, según Berlusconi, la “revocatoria del contrato” de la empresa italiana en las labores de ampliación del Canal de Panamá.
El político italiano describió la relación que mantenía Lavítola con el presidente Ricardo Martinelli. “Lavítola estaba muy vinculado al presidente Martinelli, estaba considerado un amigo de Panamá”, ha agregado.
Berlusconi dijo que fue en Panamá –en una cena oficial– que ofreció “el mobiliario” para para el hospital, contradiciendo del todo la versión de Martinelli, a sabiendas de que había participado en la presentación de la maqueta de la infraestructura hospitalaria en 2010.
