Bernie Sanders ofreció oficialmente ayer su apoyo a la candidata demócrata Hillary Clinton en la carrera presidencial estadounidense, para alinearse con su exrival y luchar contra el republicano Donald Trump en los comicios de noviembre próximo.
Clinton “ganó la primaria demócrata y la felicito por eso”, dijo Sanders a decenas de simpatizantes demócratas en Portsmouth (New Hampshire), con la ex primera dama a su lado.
“Ella será la candidata presidencial demócrata y pretendo hacer todo lo que pueda para asegurar que ella sea la próxima presidenta de Estados Unidos”, añadió.
Juntos por primera vez en un mitin político, los dos excontrincantes hicieron las paces, dejando atrás las virulentas primarias demócratas, en las que Sanders probó ser un hueso duro de roer para la favorita.
“Hillary Clinton será una excelente presidenta y estoy orgulloso de estar junto a ella aquí hoy”, agregó, y cerró su intervención abrazando a su antigua rival.
Clinton ofreció palabras de elogio hacia Sanders y le agradeció su apoyo.
A dos semanas de la convención del Partido Demócrata, que debe designar a Clinton como su candidata, el apoyo de Sanders termina de consolidar la unidad partidista, en claro contraste con Trump y un Partido Republicano envuelto en intrigas y divisiones.
“Somos más fuertes unidos (...) Vamos a unir fuerzas para derrotar a Donald Trump, ganar en noviembre y juntos construir un futuro en el que todos podamos creer”, le dijo Clinton.
Sanders, defensor de una “revolución política” que había criticado duramente a Clinton por sus lazos con Wall Street, recordó que 12 millones votaron por él en las primarias (contra 15.8 que votaron por Clinton).