El Gobierno mantendrá su política de “flujo controlado” a pesar del ingreso masivo al país de migrantes procedentes de África, Haití y de Cuba, ente otras nacionalidades.
El ministro de Seguridad Pública, Alexis Bethancourt, defendió las acciones que implementa el Gobierno, que ha optado por permitir el libre paso de ciudadanos de estos países, debido a que no tienen intenciones de quedarse en Panamá, sino llegar a Estados Unidos.
Bethancourt compareció ayer ante la comisión de Gobierno de la Asamblea Nacional, donde rindió un informe de la situación migratoria del país.
Explicó que se están utilizando las medidas diplomáticas, las operativas tácticas, de salud, y de seguridad para hacer un flujo controlado y conversando con otros países para llegar a feliz término.
“La deportación de los haitianos no es viable por ahora. Ellos no tienen documentos. Haití es un país fallido. Si seguimos pensando tomar decisiones sentados en una silla y no comprender que las condiciones de otros países, de la selva de Darién y de estos migrantes son distintas, no podemos tener luces para encontrar otras soluciones”, señaló.
Sostuvo que la solución que ha encontrado el Gobierno “se llama flujo controlado”.
Detalló que Panamá es el país que más ha respetado el tema de los derechos humanos de estos ciudadanos, y a la vez ha garantizado la seguridad y la salud, ya que no ha habido un problema sanitario para los nacionales que entran en contacto con los migrantes.
“Nosotros vamos a respetarle los derechos humanos, no vamos a abandonarlos o que esta gente muera por su condición de ilegal. Podemos optar por miles de acciones, pero se resumen a dos: o les damos ayuda o los regresamos y se mueren”, afirmó.
LLEGAN CUBANOS
Bethancourt se refirió también a la llegada de cerca de 300 ciudadanos cubanos a un albergue improvisado en la sede de Cáritas, en Ancón, y precisó que se están haciendo los contactos con esta organización para encontrarle una solución a este tema.
VIENEN MÁS
En tanto, el director del Servicio Nacional de Migración, Javier Carrillo, explicó que el flujo controlado ha evitado tener complicaciones por volúmenes altos de estas personas, primero hacia a la ciudad y luego hacia países vecinos.
Carrillo afirmó que más de nueve mil migrantes que aseguran ser de África, provenientes de Bangladesh y Nepal, han atravesado el istmo en lo que va del año, aunque la inmensa mayoría, entre 80% y 90%, son haitianos, dijo.
Indicó que Panamá ha sido paso obligado de migrantes de diversos países desde hace años, pero lo que ha cambiado en los últimos meses es que “vienen llegando más haitianos”.
