El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, no será procesado por acusaciones vinculadas a sus actividades de recaudación de fondos, informaron ayer las autoridades.
El fiscal interino Joon H. Kim anunció que no se le instituirán cargos ni a de Blasio ni a sus allegados, tras una “investigación exhaustiva” sobre denuncias de que de Blasio y otros solicitaron donaciones de parte de individuos que pedían favores a la municipalidad, durante la campaña para alcalde de 2013 y la del Senado estatal en 2014.
Kim expresó en un comunicado que después de “deliberaciones extensas” se decidió no presentar cargos penales. “Al decidir sobre si acusar a individuos de serios cargos de corrupción pública, tomamos en consideración, entre otras cosas, la necesidad de pruebas contundentes, le exactitud de las leyes existentes, los cambios que puedan haber de esas leyes y a la dificultad particular de probar que hubo intención delictuosa en hechos irregulares donde no hubo lucro personal”, adujo Kim.
Añadió que es inusual que su despacho emita una declaración pública sobre una investigación en curso, pero que lo consideró apropiado “para no influir inapropiadamente en las próximas elecciones para alcalde”.
En una carta dirigida a la junta electoral estatal, el fiscal de Manhattan Cyrus Vance dijo que las pruebas no son suficientes como para demostrar inequívocamente que se violaron las leyes electorales en las campañas senatoriales estatales de 2014, en parte debido a que las partes contaron con asesoramiento legal. “Esta conclusión no implica una aceptación de la conducta revisada; de hecho, las transacciones parecen ir en contra de la letra y el espíritu de la ley que impone límites a las contribuciones que pueden aceptar los candidatos, leyes que buscan evitar ‘la corrupción o la apariencia de corrupción’ en el proceso de financiar una campaña”, indicó.
