El ministro boliviano de Defensa, Reymi Ferreira, acusó ayer de asesinato al piloto del avión de LaMia, que se estrelló en Medellín con 77 personas a bordo, por haber volado su nave con escaso combustible, en un caso que comenzó a tomar dimensiones políticas. Según un informe oficial de una funcionaria aeroportuaria boliviana, Miguel Quiroga habría decidido obviar las paradas en puntos de reabastecimiento.
Un técnico que sobrevivió a la tragedia del pasado 1 de diciembre atestiguó también que el piloto no reportó una emergencia en el vuelo.
