Un juez anticorrupción de Bolivia ordenó la detención preventiva de un exejecutivo de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), en el marco de la investigación sobre el accidente aéreo de LaMia en el que murieron 71 personas y 6 quedaron heridas de gravedad, informó la Fiscalía.
Gustavo Vargas Villegas, exfuncionario del Registro Aeronáutico de la DGAC, fue enviado a la cárcel bajo sospecha de autorizar de forma irregular la licencia de operaciones del avión siniestrado en Colombia el pasado 28 de noviembre.
Vargas Villegas es hijo de Gustavo Vargas Gamboa, gerente de LaMia, que también está detenido mientras continúa la investigación del accidente del vuelo en el que viajaba el equipo de fútbol Chapecoense de Brasil.
“La comisión de fiscales realizó allanamientos y colectó declaraciones que evidencian la participación del imputado en los delitos de uso indebido de influencias, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas e incumplimiento de deberes”, informó el fiscal Edwin Blanco.
“La Fiscalía sospecha que el parentesco entre el exfuncionario de la DGAC y el gerente de LaMia ayudó a que el avión accidentado volara sin cumplir con todos los requisitos necesarios”, dijo Blanco. Se solicitó la detención preventiva del exfuncionario, que renunció a su cargo tras el siniestro, para evitar una posible fuga.
Los investigadores también pidieron a la Justicia la declaración en rebeldía de Celia Castedo, la funcionaria de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea, que controla las terminales aéreas de Bolivia, tras su huída a Brasil. Solicitaron además la declaración en rebeldía de Marco Antonio Rocha Venegas, socio de LaMia, quien salió de Bolivia antes del accidente y estaría en Paraguay desde el 21 de noviembre, según Migración.
El avión se habría precipitado luego de que, según las pesquisas iniciales, se quedó sin combustible.
El vuelo que transportaba al Chapecoense a disputar el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana, también llevaba a bordo periodistas de distintos medios brasileños e internacionales.
El ministro de Defensa de Bolivia, Reymi Ferreira, expresó el viernes que lo ocurrido es un asesinato porque alguien que se atreve a llevar pasajeros con la gasolina exacta viola un protocolo fundamental básico de la aeronavegación civil.
