El presidente de Bolivia, Evo Morales, llamó ayer “mártires de la reivindicación marítima” a dos militares y siete aduaneros bolivianos expulsados por la justicia de Chile, tras condenarlos por robo y contrabando, en un caso que ahonda la tensión entre ambas naciones.
“Esa condena por la justicia chilena convierte a los nueve hermanos en mártires de la reivindicación marítima”, dijo el gobernante en un discurso en la entrega de obras en la localidad de Portachuelo, Santa Cruz, en el este del país. Morales había calificado horas antes el fallo de “represalia porque demandamos a Chile ante La Haya” por una salida soberana al mar, en su cuenta de Twitter.
Ambas naciones carecen de relaciones diplomáticas plenas desde 1978 a causa, precisamente, de la falta de resolución de la demanda boliviana que reclama un acceso al mar.
Según la justicia chilena, los nueve funcionarios bolivianos cruzaron a territorio chileno y cerca de la frontera asaltaron un camión con mercadería de contrabando. Tras golpear y reducir a los dos ocupantes del vehículo, fueron detenidos por policías chilenos cuando intentaban cruzar hacia Bolivia. El Gobierno boliviano arguye que cumplían labores contra el contrabando.