El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, propuso en su discurso de investidura un “pacto nacional” para superar “la mayor crisis moral y ética de la historia” del país sobre la base de un programa ultraconservador en lo social y liberal en lo económico.
“Convoco a cada uno de los congresistas a ayudarme en la misión de restaurar y volver a erguir a nuestra patria, liberándola definitivamente del yugo de la corrupción, la criminalidad, la irresponsabilidad económica y la sumisión ideológica”, proclamó Bolsonaro, de 63 años, convertido en el 38 presidente de la mayor potencia latinoamericana.
El excapitán del Ejército propuso un “pacto nacional entre la sociedad y los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, en la búsqueda de nuevos caminos para un nuevo Brasil”.
Jair Bolsonaro, presidente de Brasil.
“Vamos a valorar la familia, respetar las religiones y nuestras tradiciones judeo-cristianas, combatir la ideología de género, conservando nuestros valores”, proclamó.
“Brasil volverá a ser un país libre de amarras ideológicas”, sentenció el flamante mandatario, electo en octubre.
Bolsonaro, que durante sus casi tres décadas como diputado tuvo frecuentes exabruptos racistas, misóginos y homófobos, se dijo decidido a “construir una sociedad sin discriminación ni división”.
Aludió igualmente a su promesa de liberalizar la posesión de armas, al afirmar que “el ciudadano de bien merece disponer de los medios para defenderse”. Se comprometió a obrar en nombre “del interés nacional, del libre mercado y de la eficiencia”.
Al abrir su alocución, Bolsonaro agradeció “a Dios por estar vivo”, en referencia a la puñalada que recibió en septiembre durante un mitin de campaña. Y concluyó con el lema de campaña de su formación política, el Partido Social Liberal (PSL): “Brasil, por encima de todo; Dios, por encima de todos”.
El presidente estadounidense, Donald Trump, lo felicitó en un tuit por su “gran discurso” y afirmó: “¡Estados Unidos está contigo!”.
Bolsonaro, a quien suele llamársele “el Trump tropical”, no tardó en agradecerle por la misma vía: “¡Juntos, bajo la protección de Dios, aportaremos prosperidad y progreso a nuestros pueblos!”, escribió.

