El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, rectificó ayer miércoles puntos de su decreto que autoriza el porte de armas para determinadas categorías, tras críticas de numerosas instituciones y constatarse una brecha que facilitaba a civiles la adquisición de fusiles.
Según informó el Gobierno en un comunicado dado a los medios de comunicación, la versión rectificada veda “expresamente la concesión del porte de armas de fuego portátiles [fusiles, carabinas, escopetas]” al ciudadano común, que solo podrá adquirir armas de menor calibre, llamadas “de porte”.
