La orden de detención emitida contra la presidenta de la Fundación de Madres de Plaza de Mayo, Hebe Bonafini, fue dejada sin efecto ayer luego de que la dirigente accedió a rendir declaración indagatoria.
Bonafini declarará en el marco de la causa “Sueños Compartidos”, que investiga el presunto desvío de fondos públicos entregados a la Fundación para la construcción de viviendas sociales.
La información fue confirmada por el diario Clarín que reportó que el abogado de la dirigente, Juan Manuel Morente, presentó un pedido para evitar la prisión, por haberse negado a declarar por segunda vez. El abogado propuso que la indagatoria se efectúe el próximo lunes en la sede de la organización, lo que habría sido aceptado por el juez, Marcelo Martínez.
Antes de la interposición de este pedido, otros dos abogados de Bonafini se reunieron por separado con el juez. Según Eduardo Fachal, uno de los juristas, este “manifestó voluntad de buscar un mecanismo procesal para poder solucionar el tema”.
Más temprano los medios argentinos habían reportado que Bonafini había salido hacia la localidad de Mar del Plata para participar de un Pre Congreso de Periodismo y Comunicación Social que tendrá lugar hoy.
Por otro lado, Clarín divulgó información que indica que el 3 de octubre de 2011, Bonafini cerró una cuenta en el banco español Caja de Ahorro de Asturias (Cajastur), a través de la cual recibió transferencias bancarias que llegaron a totalizar 125 mil 18 euros (unos $141 mil al valor de hoy).
Esta cuenta fue abierta en 1996 y se hizo a nombre de Bonafini y Mercedes Colás de Meroño, únicas personas autorizadas para su operación.
En las pruebas aportadas por la Justicia española y solicitadas por el exjuez Norberto Oyarbide, se hallaron transferencias bancarias por el equivalente a millones de pesos argentinos a partir de 2004.
Según la información a la que tuvo acceso el diario, el ex apoderado de la Fundación Sergio Schoklender declaró que “no eran fondos de [Muamar Al] Gaddafi ni de Hugo Chávez [el dinero de las transferencias], eran contribuciones de gobiernos europeos a las Madres o de grupos de solidaridad y apoyo en el exterior. Esa plata jamás ingresó al patrimonio de la Fundación y jamás hubo una rendición de cuentas”, aseguró.
También dijo que, y aportó evidencias a la justicia argentina, para probar que Bonafini giró varias notas con el fin de que se transfirieran unos 200 mil euros (unos 221 mil dólares al valor de hoy) a cuentas bancarias en Miami y Nueva York.
Schoklender mencionó a la empresa Cambios Trade Travel, que fue investigada por presuntamente haber funcionado como una financiera para cambiar decenas de cheques con fondos procedentes del Ministerio de Planificación de Argentina, a cargo de Julio de Vido, quien también es investigado por presunto desvío de fondos del Estado en el proceso conocido como “La Ruta del Dinero K”.
Al ser consultada por la justicia, Bonafini dijo que la apertura de la cuenta “era un premio” y que solo sacó de allí 8 mil euros (unos $9 mil al cambio actual).
