Las autoridades judiciales de Brasil y Perú firmaron ayer un acuerdo para reforzar la cooperación entre los dos países en la “lucha contra la corrupción”, luego de que pesquisas sobre casos de sobornos y fraude de compañías brasileñas se extendieran a otros países latinoamericanos donde estas firmas operan.
El fiscal general de Perú, Pablo Sánchez Velarde, dijo tras reunirse con su homólogo brasileño, Rodrigo Janot, que intentarán mejorar la transmisión de información sobre los casos que les involucren, haciéndola “más directa y espontánea”. El acuerdo fue revelado dos días después de que el contralor general de Perú, Edgar Alarcón, dijera que las irregularidades en los contratos adjudicados a Odebrecht, S.A. habían costado al país $283 millones. Odebrecht, que firmó un acuerdo de indulgencia a cambio de información en Brasil, accedió a cooperar con las autoridades peruanas y a pagar una multa de $8.9 millones como gesto de buena voluntad. También acordó pagar a Colombia $32 millones en reparaciones. Velarde dijo que la cooperación no estaría limitada al caso Odebrecht, sino a todos los casos de corrupción transnacional, y que las autoridades no tolerarán ninguna práctica ilegal.