Miles de brasileños salieron a las calles el sábado para protestar contra el candidato favorito a la presidencia, un congresista de la extrema derecha cuya campaña ha expuesto y profundizado las divisiones en el país más grande de Latinoamérica.
En una manifestación festiva en el centro de Río de Janeiro, los participantes marcharon, cantaron y gritaron “¡él no!”, que se ha convertido en el grito de guerra de los grupos que intentan evitar que Jair Bolsonaro obtenga el cargo en las elecciones de octubre.
Aproximadamente, 7 mil personas también se reunieron en la capital de Brasilia para denunciar al candidato, según cálculos de la policía. Por su parte, un puñado de marchas para apoyarlo estaban planeadas para el fin de semana.
Actualmente, Bolsonaro encabeza las encuestas con alrededor de 28% del apoyo, pero también tiene mayor índice de rechazo que cualquier otro candidato. Eso podría resultar especialmente importante en caso de que nadie gane la mayoría de los votos el 7 de octubre y se decida la elección en una segunda vuelta. Entonces, las encuestas indican que perdería bajo cualquier circunstancia. Su apoyo es particularmente débil entre las mujeres, que lideraron las protestas del sábado contra él.
