Un búnker de la Segunda Guerra Mundial, descubierto en las riberas del Canal de Panamá en 2014, fue demolido sin oposición de la Dirección de Patrimonio Histórico o alguna otra autoridad.
Tardó alrededor de 15 días convertir en escombros la fortaleza construida por la armada de los Estados Unidos para prácticas militares y custodia del Canal.
Aunque la directora de Patrimonio Histórico, María Arrocha, prefirió guardar silencio, el exdirector de la entidad Domingo Varela consideró que se “ha destruido parte de nuestra historia”, porque “no hay, ni hubo interés en rescatarlo ni preservarlo”.
