La demora de parte de la Dirección General de Ingresos (DGI) por resolver recursos de las empresas sobre el cálculo alterno del impuesto sobre la renta (CAIR) tiene un efecto directo en la economía.
Las empresas tienen casos pendientes por años y una resolución a favor o en contra puede hacer que su cuenta a pagar en impuesto sea de cero o de varios millones de dólares. Esa incertidumbre puede hacer que las compañías detengan decisiones de inversión, algo que incide en el desempeño de la economía.