La empresa que administra el sistema público de transporte de buses, Mi Bus, recibe anualmente una asignación de $140 millones para mantener la tarifa a los usuarios en $0.25, informó ayer el viceministro de Economía, Iván Zarak.
Para reducir el subsidio se tendría que aumentar la tarifa, medida que no está entre los planes del Gobierno, adelantó el funcionario.
Actualmente, la empresa y el Ejecutivo mantienen conversaciones para modificar los términos del contrato de concesión.
