Austria y Alemania declararon ayer que mantienen conversaciones con la Unión Europea (UE) para prolongar los controles fronterizos restablecidos de forma provisional el año pasado en el espacio Schengen para contener el flujo de migrantes.
Los Estados miembros deben “poder seguir realizando controles en sus fronteras interiores, en función de la situación y de forma flexible”, consideró el ministro del Interior alemán, Thomas de Maizière.
Según su portavoz, el ministro participará de una “iniciativa común con otros Estados miembros”, para que la Comisión Europea dé luz verde a una prolongación del control en las fronteras. Esta autorización excepcional debería terminar el 13 de mayo. “Confirmo que estamos en discusiones con la Comisión Europea y nuestros socios”, declaró el portavoz del ministro del Interior austriaco, Karl-Heinz Grundboeck.