El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean Claude Juncker, dijo ayer viernes que no quería que Cataluña se convirtiera en un Estado independiente, ya que alentaría a otras regiones a hacer lo mismo, lo que complicaría mucho la gobernanza del bloque.
“Si permitimos -y no es asunto nuestro- que Cataluña se separe, otros harán lo mismo. Yo no quiero eso”, dijo Jean Claude Juncker en un discurso en la Universidad de Luxemburgo.
“No me gustaría ver una Unión Europea en 15 años que consista en unos 98 Estados”, continuó. “Ya es relativamente complicado con 28 y con 27 no será más fácil, pero con 98 sería simplemente imposible”, sostuvo.
El jefe del brazo ejecutivo de la Unión Europea dijo estar “muy preocupado” por los movimientos separatistas en Europa y animó al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, a garantizar que la situación no se salga de control.
En referencia a las peticiones de mediación europea del gobierno catalán, Juncker dijo que la Comisión no actuaría como mediador si solo lo pedía una de las partes.
La Unión Europea ha dicho que confía en que Rajoy resolverá lo que considera un problema interno español.
“Si la Comisión o el presidente del Consejo Europeo [Donald] Tusk se implican con solo uno de los bandos pidiendo mediación, eso provocaría un gran rechazo a la Unión Europea”, dijo Juncker.
Mientras, el presidente de Cataluña afrontaba ayer presiones crecientes del sector más intransigente del movimiento separatista para que declarara de una vez por todas la independencia de la región española.
Por el otro lado, Madrid y la Unión Europea quieren que abandone totalmente los planes secesionistas.
El gobierno central ha dado a Puigdemont hasta el lunes para que aclare si de verdad declaró la independencia en su discurso y hasta el 19 de octubre para acatar la ley, bajo pena de quitarle a la región sus poderes autónomos, de forma total o parcial. Según Madrid, basta que Puigdemont pronuncie una de dos palabras.
“Es un sí o no”, dijo la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría a la prensa luego de la reunión semanal de Gabinete. Añadió que “está en manos de Puigdemont” evitar las medidas extraordinarias de suspender total o parcialmente la autonomía catalana. Además de España, dos aliados clave de Puigdemont le pidieron que ignorara las amenazas de España y proclamara la república. En un esperado discurso ante el Parlamento regional, Puigdemont dijo el martes que Cataluña procedería con una declaración de independencia tras el referéndum del 1 de octubre.
