La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) inició ayer una misión en Nicaragua con un llamado al gobierno del presidente Daniel Ortega a “cesar de inmediato” la represión contra los manifestantes y tomar medidas “urgentes” para garantizar las libertades públicas.
“Llamamos al Estado de Nicaragua al cese inmediato de la represión de las protestas”, exhortó la relatora para el país centroamericano de la CIDH, la chilena Antonia Urrejola, en una declaración.
La CIDH reiteró en el inicio de su visita su condena a “las muertes, desapariciones y detenciones arbitrarias de manifestantes, activistas y periodistas que se han registrado en el país desde el inicio de las protestas” el pasado 18 de abril. “Instamos a las autoridades a investigar diligentemente estos hechos, juzgar y sancionar a los responsables y reparar a las víctimas”, pidió la comisión.
Mientras la CIDH desplegaba su trabajo en Nicaragua, se registraron enfrentamientos entre antimotines y manifestantes en la norteña ciudad de Jinotega. La misión de la CIDH llegó el jueves a Managua, tras obtener la anuencia del Gobierno para realizar una visita de campo de cuatro días.
