La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó ayer la situación de algunas cárceles de El Salvador porque han ocasionado serios riesgos para la vida e integridad de las personas detenidas.
La CIDH aseguró en un comunicado de prensa que además de incrementar las tasas de encarcelamiento, “estas medidas han resultado en graves violaciones a los derechos humanos de miles de personas privadas de libertad, tales como aislamiento prolongado e indefinido bajo condiciones inhumanas, suspensión del régimen de visitas y traslados forzosos a fin de alejar a los internos de sus familiares”.
El pronunciamiento se enfocó en las medidas extraordinarias que implementó el Gobierno en las cárceles del país para intentar contener la violencia atribuida a pandilleros.
Estas entraron en vigor en abril de 2016 y su vigencia, que la CIDH pidió no renovar, se prorrogó en febrero de 2017 hasta abril de 2018.