La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA ordenó al Gobierno de Paraguay que proteja a un pueblo indígena aislado y en peligro de desaparición, reportó ayer la organización Survival International.
El Chaco, en el noroeste de Paraguay (en las inmediaciones de la frontera boliviana) es una zona de biodiversidad excepcional habitada por los últimos indígenas aislados de América fuera de la Amazonia, recordó la entidad con sede en Londres.
El área registra la tasa de deforestación más rápida del mundo y se estima que más de 14 millones de árboles se talan en la región cada mes.
El pueblo indígena, conocido como ayoreo-totobiegosode, corre un grave riesgo por la acción de terratenientes que han destruido rápidamente su tierra y han obligado a muchos de ellos a salir de su bosque, donde están muriendo de una misteriosa enfermedad similar a la tuberculosis, denunció la organización.
