El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, se pronunció ayer sobre la última determinación del Consejo Nacional Electoral (CNE) que dilata hasta 2017 la realización del referendo revocatorio del mandato de Nicolás Maduro e impone condiciones que más bien son trabas a su ejecución.
El CNE “está obstaculizando un derecho constitucional y actuando con un claro sesgo político”, aseguró Almagro en un comunicado publicado en el sitio web de la OEA, en el que también criticó la forma en la que el ente electoral venezolano anunció las normas y el cronograma del referendo y exigió que se realice en 2016.
El secretario general afirmó que las fechas anunciadas por el CNE son “una maniobra más para dilatar el proceso e impedir que el referéndum revocatorio se haga realidad este año. No es posible que se sigan violando los plazos constitucionales, no es posible que se siga manipulando la voluntad de los electores, es totalmente inadmisible que se pretenda recortar los derechos civiles y políticos a través de interpretaciones tendenciosas”.
Almagro –quien el pasado 31 de mayo invocó la Carta Democrática Interamericana para Venezuela– aseguró que el CNE cambió“arbitrariamente y con máxima intencionalidad” las normas para establecer el revocatorio al anunciar el pasado jueves de que la recolección del 20% será por estado y no nacional.
El máximo jefe del organismo continental cuestionó asimismo a las rectoras del CNE, Sandra Oblitas, Socorro Hernández y Tania D’Amelio –a quienes la oposición tilda de oficialistas– por supuestamente carecer de pericia técnica, una cualidad propia de sus cargos dentro de la institución.
“Su papel es el de asegurar que el 100% del padrón electoral venezolano esté en condiciones de firmar [...] no de certificar la erradicación de los derechos de las personas”, remarcó Almagro.
Además, llamó a asegurar el número de máquinas necesarias para que los electores puedan validar o no el referendo revocatorio contra el presidente Maduro y que la distribución de estas sea equitativa y no con base en fines partidistas.
Almagro reiteró su llamado a la preservación de la institucionalidad democrática y de los derechos fundamentales, y recordó lo establecido en el primer párrafo del Artículo 1 de la Carta Democrática de la OEA: “Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla”.
Mientras, la rectora Hernández defendió en una entrevista con el canal Globovisión la disposición de que el 20% se aplique por estado, al señalar que esto “garantiza que los venezolanos se expresen por igual”. Aseguró que de no alcanzarse el 20% de las firmas en un estado, “pero en el resto del país sí, debe haber referendo”.
Sobre el limitado número de máquinas para realizar el proceso de firma y captación de huellas, dio a entender que por la crisis económica que vive el país no se pueden colocar más y que estas son suficientes para recoger tres millones de firmas.
