La autoridad electoral de Ecuador sugirió ayer que habrá balotaje entre el candidato oficialista y el opositor de derecha, pero no lo anunciará oficialmente hasta completar el lento y reñido escrutinio.
“Tenemos una tendencia marcada y, si es que ese es el caso, habría una segunda vuelta”, prevista para el 2 de abril, expresó el titular del Consejo Nacional Electoral (CNE), Juan Pablo Pozo, en rueda de prensa en Quito.
Escrutado el 96.3% de las actas de los comicios del pasado domingo, el oficialista Lenín Moreno capta un 39.27% de los sufragios válidos y Guillermo Lasso un 28.29%.
Para ganar en primera ronda, el candidato oficialista a suceder al presidente saliente Rafael Correa, necesita un 40% de los votos válidos y una diferencia de al menos 10 puntos porcentuales sobre el segundo.
En su última cadena nacional, en un ambiente general de impaciencia ante la lentitud del recuento, Pozo aseguró que esa tendencia “no podría cambiar”.
“Pero para dar resultados oficiales (...) tenemos que dar una vez que tengamos resultados definitivos”, indicó Pozo, quien el lunes dio tres días de plazo.
El funcionario informó que ya solo faltan por escrutar pequeños porcentajes en 6 de las 24 provincias del país, entre ellas las tres con más peso en el padrón electoral, Guayas (suroeste), Pichincha (centro) y Manabí (oeste), en las que Moreno lidera con holgura.
“Nada está dicho. Que se cuente hasta el último voto, y si hay segunda vuelta, los volveremos a derrotar”, escribió Correa.
Pozo afirmó que en la noche de ayer martes daría los resultados definitivos de las elecciones a la Asamblea Nacional, al Parlamento Andino y a la consulta popular sobre paraísos fiscales.
El oficialismo tiene ahora una mayoría de dos tercios en el Legislativo, lo que le permite, por ejemplo, tramitar reformas constitucionales o enjuiciar a un presidente o vicepresidente.
Analistas advierten desde hace semanas de que una segunda vuelta electoral le complicaría mucho el panorama al correísmo, desgastado debido sobre todo a la delicada situación económica, producto de la debacle en los precios del crudo y a las crecientes denuncias de corrupción que ensombrecieron la campaña.
En un balotaje, la oposición, encarnada por partidos de derecha y descontentos del correísmo, podría hacer frente común, a pesar de que llegó a estos comicios completamente dividida.
La exasambleísta de derecha Cynthia Viteri, tercera en los conteos con un 16.16%, pidió abiertamente el voto para Lasso, mientras que el exalcalde de Quito, Paco Moncayo (6.82%), dejó abierta la decisión. El politólogo Simón Pachano, profesor de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, aseguró que los resultados de una segunda vuelta en las elecciones ecuatorianas podrían ser sorprendentes. “No es casual que sea el país donde más veces se ha producido reversión del resultado de primera vuelta”, dijo a la AFP.
