Para evitar la fuga de médicos especialistas hacia el sector privado, la administración de la Caja de Seguro Social (CSS) ha endurecido los contratos de formación de médicos en diferentes áreas requeridas.
Los galenos deben firmar un contrato que los compromete a trabajar en la CSS por un período mínimo de 10 años después de terminar su formación, y si se retiran antes deben devolver el dinero a la institución.