NARCOTRÁFICO

Cadena perpetua a El Chapo no cambia realidad en Sinaloa

Cadena perpetua a El Chapo no cambia realidad en Sinaloa
Cadena perpetua a El Chapo no cambia realidad en Sinaloa

Un aire de sarcasmo recorre Sinaloa, cuna del legendario capo mexicano Joaquín El Chapo Guzmán, ante la sentencia de cadena perpetua que recibió ayer en Estados Unidos. En esta árida región aseguran con sonrisa de resignación que ni la violencia ni el tráfico de drogas disminuirán.

En el imaginario popular de Sinaloa, un cartel que surgió en la década de 1980 y que lleva el nombre de ese estado del noroeste mexicano, todavía gravita la figura de El Chapo y su exsocio Ismael Mayo Zambada, aún prófugo.

Pese a los escalofriantes testimonios expuestos durante el histórico juicio y la sentencia de por vida más 30 años adicionales impuesta ayer por un juez en Nueva York, algunos en Sinaloa siguen creyendo que El Chapo hizo construir escuelas, iglesias, caminos y que en suma fue un benefactor. Incluso le restan responsabilidad en asesinatos y secuestros. Al lado de un busto de Jesús Malverde, quien según la leyenda era un bandido que robaba a los ricos para dar a los pobres al estilo de Robin Hood, una mujer limpiaba una estatuilla de yeso de Guzmán: la cara en alto, un rifle AK47 en ristre, vestido con camisa rosa y pantalones azules.

El Chapo se forjó una leyenda alimentada por “narcocorridos” (subgénero musical) que relatan sus hazañas, y riquezas reseñadas en la revista Forbes, que en 2011 lo incluyó en su lista de las mayores fortunas del mundo, con más de $11 mil millones.

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