La Caja de Ahorros (CA), principal afectada en el caso que investiga el Ministerio Público (MP) por presunto peculado agravado, caso por el que está detenido preventivamente Riccardo Francolini, expresidente de la junta directiva de la mencionada entidad oficial, optó por alejarse del caso.
La institución advirtió en un comunicado que “este es un proceso conducido por la Fiscalía Primera Anticorrupción, en el que la Caja de Ahorros no es denunciante, por lo que no nos compete emitir opiniones o juicios al respecto en este momento”.
La posición de la CA fue cuestionada por el excontralor Alvin Weeden, quien indicó que es importante que la entidad se convierta en querellante en el proceso, porque podría coadyuvar con el fiscal a que se respete el patrimonio del banco.
Advirtió que en caso de un fallo adverso en el proceso, la CA no podrá apelar.
Manifestó que si el gerente de la Caja de Ahorros, Mario Rojas, no sabe defender el patrimonio de la institución, que renuncie al cargo.
En tanto, la Fiscalía Primera Anticorrupción detalló que la investigación guarda relación con una línea de crédito por 10 millones de dólares entregada al consorcio HPC-Contratas-P&V, que construiría el centro de convenciones de Amador. Sin embargo, el dinero se destinó para fines distintos al proyecto, que nunca se construyó.