La liberal California se colocó la armadura para defender su legislación ecológica de vanguardia del presidente Donald Trump, que ordenó revisar la política de Estados Unidos contra las emisiones de dióxido de carbono.
Trump firmó un decreto para desmantelar el “Plan Energía Limpia” (Clean Power Plan) -una medida clave de su antecesor Barack Obama para luchar contra el calentamiento global- e impulsar el empleo en el sector energético, sobre todo del carbón, la fuente más contaminante.
El foco de la orden presidencial está en las regulaciones sobre emisiones de gas, principalmente las de automóviles, que se inspiró en una ley de California. Las autoridades del gran estado del oeste de Estados Unidos, el más poblado además y bastión demócrata, desafiaron la medida, reafirmando su intención de ampliar aún más sus regulaciones sobre contaminación.
El gobernador demócrata Jerry Brown envió una carta al director de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Scott Pruitt, para protestar contra este “desmesurado regalo a los contaminadores”.
“California tomará las medidas necesarias para preservar los estándares actuales, proteger la salud de nuestro pueblo y la estabilidad del clima”, zanjó Brown, que también criticó la demanda de los fabricantes de automóviles contra las regulaciones de la EPA.
El estado californiano lleva décadas esforzándose en limpiar el aire comprometido por las emisiones de su gigantesco parque automotor, sobre todo en Los Ángeles, donde ya no aparece aquella neblina acre de la década de 1970.
No obstante, sigue siendo la más contaminada de las grandes metrópolis estadounidenses.
Su alcalde, Eric Garcetti, también deploró el decreto Trump.
“No importa lo que pase en Washington, trabajaremos para (...) reducir las emisiones de gas de efecto invernadero en 80% para 2050, y fomentar los transportes cero emisiones”, aseguró.
Las normas sobre medio ambiente son fijadas por el gobierno federal pero, debido al grave problema de esmog que tenía, California fue autorizada a adoptar medidas más estrictas a través de una Ley del Aire Limpio (Clean Air Act) de 1970. Y, por ejemplo, más de la mitad de los vehículos ecológicos de Estados Unidos están en este estado entre incentivos y regulaciones.
Una docena de estados comenzaron a copiar sus normas ambientales hasta que Obama las hizo ley federal.
RESPETAR COMPROMISOS
China, entretanto, pidió ayer a Estados Unidos “respetar sus compromisos” con el clima, un día después de la firma de Trump del decreto sobre regulaciones a las emisiones de CO2.
“Nuestra opinión es que todas las partes deben (...) respetar sus compromisos y tomar medidas concretas y voluntariosas para poner en marcha el acuerdo” de París, reaccionó el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lu Kang, durante un encuentro con la prensa.
Holanda quiere salvar la lucha contra el cambio climático
Holanda quiere salvar la lucha contra cambio climático tras ofensiva de Trump. Holanda quiere organizar en Estados Unidos una conferencia internacional sobre el clima bajo el título “ClimateFirst”, indicó ayer la secretaria de Estado del Medio Ambiente, al día siguiente que el presidente estadounidense Donald Trump prometiera una renovación de la industria del carbón. “Esperamos que las autoridades federales se unirán a nosotros: el objetivo es avanzar juntos, no de regresar, literalmente, a la edad del carbón”, dijo la secretaria de Estado Sharon Dijksma ante micrófonos de la radio nacional Radio 1.
Las consecuencias de la decisión de Trump, quien firmó la víspera el “decreto sobre la independencia energética”, son “muy perjudiciales”, añadió, subrayando que “Estados Unidos continúa siendo el segundo contaminador del mundo y debe asumir sus responsabilidades”.
El decreto de Trump ordena un reexamen de la medida más importante de su antecesor, Barack Obama, el Clean Power Plan (Plan Energía Limpia), que impone a las centrales térmicas reducciones de sus emisiones de CO2. Su firma ha provocado numerosas reacciones en todo el mundo y en el propio Estados Unidos.
“Muchos estados [norteamericanos] están dispuestos a emprender esa ruta gracias a nuevos socios, entre ellos Europa”, afirmó Dijskma.
