Calcinados por las llamas hallaron ayer, dentro de sus autos, a las primeras cinco víctimas de un incendio forestal que arrasó Paradise, una ciudad en el norte de California. El condado de Buttle es hasta ahora el más afectado, con 280 kilómetros cuadrados arrasados.
Otros dos fuegos se registran al sur, en el condado Ventura. Unos 2 mil bomberos combaten las llamas con el pronóstico de fuerte brisa y clima muy seco para los próximos días.
