La cámara baja aprobó por unanimidad un proyecto de ley para que Estados Unidos (EU) vote en contra de que organismos multilaterales concedan préstamos a Nicaragua hasta que esa nación adopte medidas para celebrar elecciones libres.
La republicana Ileana Ros-Lehtinen, una de las autoras, manifestó que la iniciativa busca que el gobierno del presidente Daniel Ortega “tome responsabilidad por la violación de derechos humanos y la manipulación del proceso electoral”.
El otro autor, el demócrata Albio Sires, dijo que EU “debe mantenerse firme frente a Ortega mientras este se esfuerce por sofocar el proceso democrático e intente crear una dinastía, nominando a su esposa como su compañera de fórmula”.
Para que entre en vigor la iniciativa aún debe ser aprobada por el Senado.
Las elecciones en Nicaragua están programadas para el 6 de noviembre. Ortega, de 70 años, es candidato por séptima ocasión y busca su tercera reelección consecutiva desde 2007 cuando regresó al poder después de perder tres comicios seguidos desde 1990.
La Coalición Nacional por la Democracia decidió en junio no participar en los comicios luego de que la Corte Suprema despojó a Eduardo Montealegre de la representación legal del Partido Liberal Independiente.
Ortega tiene una relación complicada con EU que data de la guerra del movimiento contra en Nicaragua en la década de 1980. Luego de regresar al poder en 2007, Ortega se alió con el venezolano Hugo Chávez y otros opositores a la política exterior de EU.
“Es lamentable, pero es el resultado del desgobierno en que ha incurrido Ortega, que ha venido construyendo una dictadura irrespetando todos los derechos humanos”, afirmó la excandidata a vicepresidenta opositora Violeta Granera.
La oposición fue relegada de las elecciones generales, un proceso que los opositores consideran “una farsa electoral”. Por ello, persiguen minar los planes de reelección de Ortega intensificando los llamados a la abstención y las protestas, con el fin de deslegitimar el proceso y exigir nuevos comicios con observación internacional y un tribunal electoral imparcial.
Nicaragua recibe al año créditos por $250 millones de organismos como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. La ley dificultaría que el país reciba créditos a largo plazo y bajo interés de organismos financieros en los que EU tiene gran influencia.
El disidente Movimiento de Renovación Sandinista hizo responsable al mandatario de “llevar a Nicaragua por el peor de los caminos” de aislamiento internacional, inestabilidad política y mayor pobreza. “Todavía es tiempo de evitar mayores males al pueblo. Y eso solo será posible si se restablecen plenamente los derechos a los nicaragüenses, añadió la agrupación en un comunicado.
