El estudio de impacto ambiental (EIA) para la ampliación del corredor Sur tendrá que ser evaluado nuevamente por la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).
A través de una nota con fecha del 24 de enero, Anam informó que la Empresa Nacional de Autopistas (ENA), promotor del proyecto, desistió de la solicitud de evaluación que hizo para dicho EIA categoría II, presentado a finales de 2013.
Al respecto, Diego Hernández, gerente de país de la empresa Ingenieros Civiles Asociados (ICA), la cual llevará a cabo la ampliación de la autopista, indicó que no es que se esté “desistiendo del proyecto, sino que el EIA debe reingresar con una categoría mayor, dada su complejidad”.
Es decir, el informe debe ser presentado como categoría III y no con categoría II.
Según ICA, la ampliación comenzaría durante el primer trimestre de 2014 y con los cambios al estudio se asegura a la ciudadanía que la “ampliación contemplará hasta el más mínimo impacto en la obra, cumpliendo con todos los requisitos ambientales exigidos”.
De hecho, el informe menciona que las obras generarán dos impactos relevantes: la modificación del paisaje y la afectación al patrimonio histórico con la construcción del ramal Ernesto T. Lefevre, que debe pasar por Panamá Viejo.
Estos impactos han generado la oposición de organizaciones como el Patronato de Panamá Viejo, así como de moradores de Coco del Mar, en el corregimiento de San Francisco.
Igualmente, la Cámara Panameña de la Construcción, el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados y la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa han solicitado que este proyecto se lleve a una licitación y no se adjudique de manera directa a la empresa ICA.
Se trata de una obra que costará $509 millones e implica además de la ampliación, un relleno frente a Atlapa, un ramal en la vía Ernesto T. Lefevre y un viaducto elevado.