La campaña política de Laurentino Nito Cortizo, candidato presidencial del PRD, salió al paso de los cuestionamientos por los anuncios en Google, que invitaban a buscar su nombre cuando se escribía el de otro candidato. Ricardo Laviery, director de comunicaciones de la campaña, alegó que se trata de “una técnica de mercadeo común”. Sus adversarios hablan de trampa.
Primeras escaramuzas de campaña
Con carta abierta para buscar los votos, los candidatos presidenciales empezaron a mostrar sus garras. No habían pasado 12 horas de que se levantara la veda electoral, cuando surgieron las primeras escaramuzas de campaña.
Las críticas se posaron sobre la campaña política de Laurentino Nito Cortizo, abanderado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), por un anuncio pagado en Google.
Este aviso aparecía cuando se buscaba el nombre de otros candidatos. Enseguida surgía la frase: “Mejor Nito Cortizo”.
Los anuncios adquirieron mayor rotación y controversia cuando los independientes Ricardo Lombana y Ana Matilde Gómez recriminaron la estrategia de su adversario.
Lombana habló de “trampa”, y Gómez llamó a “respetar el Pacto Ético Digital”.
Se defienden
Pero, ¿qué dijo la campaña de Nito Cortizo? Ricardo Laviery, director de comunicaciones de esa maniobra política, defendió los anuncios, catalogándolos como algo “perfectamente normal”. Los puso en la categoría de técnica común de mercadeo. “Si tú pones Rent-a-car [en Google], también te va a salir la competencia, porque se trata de contrastar propuestas, y si hay algo que es un contraste de propuestas, es una elección”, argumentó.
Sin embargo, ayer en la tarde los anuncios de Cortizo no estaban disponibles.
No obstante, para algunos la estrategia del PRD es el inicio de la llegada de la campaña sucia al ruedo político rumbo al 5 de mayo.
¿Quién tiene la razón? El artículo 235 del Código Electoral define campaña sucia como aquella que “ofenda la dignidad humana” a través de “insultos, incursiones en la vida privada, la discriminación y aseveraciones de conductas ilegales”.
El PRD insiste en que los anuncios pagados en Google no se ajustan a esta descripción.
