La campaña del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos , “no recibió” en 2010 donaciones por parte de empresas españolas como aseguró el diario madrileño El Mundo, dijo el jefe de esa campaña, Santiago Rojas.
“Frente a la noticia divulgada por el diario El Mundo de España sobre una supuesta donación a la Campaña Santos Presidente 2010, por parte de las compañías Canal de Isabel II y Triple A, se manifiesta con total claridad que esta campaña no recibió donaciones de dichas empresas”, indicó en la noche del jueves Rojas.
Según el entonces directivo, el artículo señala que tres personas supuestamente vinculadas a esas compañías hicieron donaciones individuales a la campaña. “Como es de público conocimiento, la campaña recibió donaciones de más de 500 personas naturales”, alegó.
indicó que directivos de Canal de Isabel II y Triple A, ambas con operaciones en Colombia, “financiaron campañas de políticos colombianos, entre los que se encuentra (...) Juan Manuel Santos”, por unos 75 millones de pesos (25.2 millones de dólares) para la campaña presidencial.
Según el periódico, sus afirmaciones se sustentan en entrevistas tanto con extrabajadores y directivos del Canal de Isabel II como con fuentes de la empresa filial Triple A.
Canal de Isabel II se dedica a la generación de energía hidroeléctrica, a las telecomunicaciones, entre otras actividades, en tanto la filial Triple A realiza servicios de saneamiento de acueductos.
Rojas señaló que las donaciones “de las tres personas mencionadas (...) fueron debidamente reportadas al Consejo Nacional Electoral y se recibieron con el cumplimiento de los requisitos legales”. Además, indicó que los donantes certificaron que la donación se hizo a título personal y con recursos propios, por lo que no se cometieron actos ilegales.
La campaña de Santos en 2010, que lo llevó por primera vez a la Presidencia, ha sido cuestionada en varias ocasiones, y se vio inmersa también en el escándalo internacional de la constructora brasileña Odebrecht por supuesto financiamiento en propaganda para el actual presidente, específicamente el pago de 2 millones de afiches, algo que fue reconocido por el director financiero de la campaña.
