Campesinos del sur de Nicaragua, cuyas tierras serán expropiadas por un proyecto para construir un canal interoceánico, temen que la reelección del presidente Daniel Ortega en los comicios del próximo domingo reactive las represalias que han sufrido debido a su oposición al emprendimiento.
La militarización de la zona “se ha calmado por las elecciones porque el gobierno perdería gente (votos)”, pero “no sabemos qué va a pasar” después, dice a la AFP Maryuri Rocha, una joven de la comunidad Obrajuelas, de la sureña provincia de Rivas, que será afectada por el canal.
La aldea está ubicada a pocos metros del majestuoso lago Cocibolca, desde donde se divisa la isla de Ometepe con sus dos volcanes, uno de los cuales permanece en constante actividad.
El lugar forma parte de los 2 mil 900 km de tierras que el gobierno aprobó expropiar para construir un canal de 276 km de largo a partir de finales de este año.
Aquí “ninguna persona apoya la reelección de Ortega”, sostiene el aldeano Francisco Flores sobre el actual presidente, quien aspira sin rivales de peso a su tercer mandato consecutivo.
