La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) reformaría por completo su estructura de negocios con cuatro nuevas áreas que se desarrollarían en las riberas de la vía. Se trata de un ambicioso plan para sacarle provecho a la ampliación de la ruta.
Son cuatro ejes de forma inicial: el puerto de contenedores en Corozal oeste; un puerto para buques portavehículos; un parque logístico en mil 200 hectáreas; y una terminal de gas natural licuado en Farfán.
Entre estos proyectos, el puerto de Corozal es el más avanzado, porque cuenta con todos los estudios, además de la aprobación de la junta directiva de la ACP y la licitación en proceso. Aunque se han interpuesto 11 procesos legales para frenar la obra.
La empresa que se gane la concesión para operar el puerto debe invertir cerca de mil millones de dólares en la construcción de la terminal.
Se calcula que para el parque logístico se requieren mil 700 millones de dólares para apertura y construcción de carreteras, servicio de electricidad y plantas de tratamiento de aguas residuales. Se trata de una enorme ciudad industrial, de acuerdo con las proyecciones de la ACP. Se usarán terrenos que anteriormente fueron polígonos de tiro del Comando Sur y que luego se sanearon con la ampliación del Canal interoceánico para depositar material excavado.
El administrador de la ACP, Jorge Luis Quijano, informó que el consorcio o empresa que se gane la licitación de Corozal podría generar unos $25 millones en ingresos como canon anual, sin contar lo que pague al Estado por movimiento de contenedores. Además, se prevé que se produzcan unos 2 mil 300 empleos durante la construcción y mil 300 durante la operación.
