La canciller argentina, Susana Malcorra, renunció ayer por razones personales y será reemplazada por Jorge Faurie, un diplomático de carrera que sirve como embajador en Francia, anunció el Gobierno.
“Se va por razones estrictamente personales, pero va a seguir siendo parte del equipo de gobierno como asesora en España, adonde se va a vivir”, dijo el presidente Mauricio Macri, en conferencia de prensa en la Casa Rosada. Malcorra acompañó a Macri desde su asunción en diciembre de 2015.
Faurie es “el número uno del cuerpo diplomático de carrera”, precisó en la rueda el jefe de gabinete Marcos Peña. “Estoy tomando una decisión que tiene tensiones, entre el orgullo de representar a mi país y mis responsabilidades familiares en Madrid”, dijo Malcorra.
A Faurie le corresponderá ser el anfitrión de la reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en diciembre en Buenos Aires y el encuentro del Grupo de los 20 (G-20) en 2018. Fauri, de 65 años, fue vicecanciller en 2002 cuando el peronista Eduardo Duhalde (2002-2003) era presidente.
En agosto de 2002 fue designado embajador en Portugal, donde permaneció hasta 2013, durante buena parte de los gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015).
Diplomático de carrera, entre muchos cargos ocupó la Jefatura de Gabinete de la Secretaría de Relaciones Exteriores de la Cancillería (1997-98) y fue secretario de Coordinación y Cooperación Internacional entre 2014 y 2015.
Desde que ingresó a la carrera diplomática en 1976, Faurie ocupó cargos en las embajadas en Venezuela, Jamaica, Trinidad y Tobago, Rumania, Brasil, Chile, Portugal y Francia.
La de Malcorra es la segunda pérdida de peso que sufre el gabinete de Macri, luego del alejamiento de Alfonso Prat-Gay del ministerio de Hacienda en diciembre de 2016. Malcorra seguirá ocupando la cancillería hasta que su reemplazo se oficialice el 12 de junio. Faurie arribará el martes a Buenos Aires para iniciar la transición.
“El presidente me pidió que forme un consejo asesor para pensar qué hacer hacia adelante. Me ha dicho que hay cuestiones específicas en las que me quiere participando, como la OMC”, dijo Malcorra .
Según indicó, “terminaremos de armar todo esto el 12 de junio cuando será la jura de Faurie. Mientras tanto, mantengo mi agenda y viajo a Washington la semana que viene”, dijo.
“Nuestra canciller nos abandona; no del equipo, pero sí como canciller. Por temas estrictamente personales, va a dejar de ejercer este rol tan importante”, agregó Macri después de que Malcorra adujera las razones de su renuncia al frente de la dirección de la política exterior argentina.
La canciller saliente antes de integrarse al gobierno de Macri fue jefa de gabinete del entonces secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, a quien aspiró a suceder, sin éxito.
De pasado empresarial antes de comenzar su carrera diplomática, fue ejecutiva de la filial argentina de la estadounidense IBM y directora general de Telecom Argentina. En 2004, ocupó la dirección adjunta del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas.
Malcorra, en el cargo desde 2015 cuando asumió Macri, fue una pieza fundamental en la estrategia del mandatario de dar un giro radical en la política exterior, llevada adelante por su antecesora Cristina Fernández, quien había priorizado las relaciones con los gobiernos populistas de la región.
“Susana ha sido una pieza fundamental”, admitió Macri, quien destacó que en su anterior rol de jefe de gabinete de Naciones Unidas “todas esas relaciones que ella entabló las puso al servicio de la Argentina”.
Durante su gestión Argentina, recompuso la relación con Estados Unidos y con países centrales de Europa al tiempo que se distanció de Venezuela. “Hemos hecho mucho, hemos llegado muy lejos, estamos sentados en la mesa de todos los procesos de decisión en foros regionales y globales. Pero seguramente queda mucho por hacer”, concluyó Malcorra.
