Nueve países de Latinoamérica, incluyendo Panamá, propusieron a Estados Unidos una reunión para examinar la política que, según ellos, promueve la migración ilegal de cubanos hacia esa región del continente.
Los cancilleres de Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Perú y Panamá enviaron una carta con fecha del 16 de agosto al secretario de Estado, John Kerry, en la que expresaron su preocupación por la Ley de Ajuste Cubano, que desde 1966 privilegia con permisos de residencia a cubanos que llegan a Estados Unidos.
“Estas personas, en extrema vulnerabilidad, son víctimas de las mafias dedicadas al tráfico de migrantes, la explotación sexual, y los asaltos colectivos. Esta situación ha generado una crisis que afecta a nuestros países”, sostiene la misiva.
En el caso de Panamá, entre los meses de febrero y mayo de este año el país trasladó a 4 mil 462 isleños que entraron de manera ilegal por la frontera con Colombia y quedaron varados en Paso Canoas, zona limítrofe con Costa Rica.
En tanto, la Pastoral Social Cáritas denunció ayer que los cubanos son víctimas de “persecución”.