Ricardo Anaya, candidato opositor a la Presidencia de México, exigió ayer al presidente Enrique Peña Nieto sacar las manos del proceso electoral, al señalarlo como responsable de una investigación fiscal en su contra sobre presunto uso de recursos ilícitos.
La Procuraduría General de la República, dependiente del gobierno federal, indaga una denuncia sobre la venta de una bodega que pertenecía a Anaya, aunque la dependencia no ha aclarado si lo está investigando.
El candidato ocupa el segundo lugar de las preferencias, detrás del izquierdista Andrés López Obrador y por arriba del oficialista José Meade, según la mayoría de las encuestas.
En tanto, un grupo de intelectuales, periodistas y miembros de la sociedad civil publicó el domingo una carta dirigida al presidente en la que advierten que el uso del Ministerio Público para perjudicar a Anaya “erosiona aún más a las instituciones que encarnan la autoridad del Estado mexicano”.
