El apagón generalizado que se registró ayer cerca de las 8:30 a.m., afectó desde actividades cotidianas como lavar y cocinar hasta otras más complejas como el flujo comercial del país.
El presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, José Luis Ford, calcula que por el evento “fortuito” el sector comercio al por menor dejó de percibir unos $3 millones por cada hora sin energía.
Pero no solo hubo pérdidas económicas. El director metropolitano del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales, Abilio Pittí, explicó que por falta de la energía sectores como Betania, Dos Mares, Altos de Buena Vista y calle H de San Miguelito se quedaron sin suministro de agua potable.
De hecho, la ausencia de electricidad sacó momentáneamente de servicio las plantas potabilizadoras de Sabanitas y Escobal en la provincia de Colón. También afectó las plantas de Chame, San Carlos y Chilibre en la provincia de Panamá.
Por otra parte, este corte de energía puso en riesgo la salud de varias personas que diariamente utilizan los centros hospitalarios públicos.
Por ejemplo, usuarios de la sala de hemodiálisis del hospital Santo Tomás (HST) denunciaron que no recibieron atención, y les pidieron que regresaran a casa.
Esta queja asombró al jefe del departamento de cirugía del HST, Néstor Vega, debido a que las salas de hemodiálisis al igual que otras áreas críticas del nosocomio cuentan con plantas de energía eléctrica que son un apoyo en casos como estos.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional del Paciente con Insuficiencia renal, Alexander Pineda, expresó que a una persona con insuficiencia renal no se le puede interrumpir el tratamiento, porque eso compromete su salud.
MIEDO Y TRANQUES
En la policlínica Presidente Remón de la Caja de Seguro Social, ubicada en calle 17 Santa Ana, cinco usuarios pasaron el susto de su vida al quedar atrapados en un ascensor.
En el Cuerpo de Bomberos de Panamá informaron que el ascensor se detuvo entre los pisos seis y siete de la policlínica. No obstante, los camisas roja tranquilizaron a las personas, mientras llegaba la empresa responsables de abrir los elevadores.
En lo que respecta al tráfico vehicular, los usuarios de las principales vías de la ciudad y del interior vivieron una situación de intranquilidad con los semáforos apagados.
En lugares como Chitré, Herrera, ningún semáforo funcionaba y las estaciones de combustible dejaron de despachar gasolinas.
Mientras, en Colón, las instalaciones públicas y privadas funcionaban parcialmente con plantas eléctricas de emergencia. Solo en algunos centros educativos particulares decidieron enviar a los estudiantes más pequeños a sus hogares.
DAÑOS Y EXPLICACIONES
El gerente general de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa), Fernando Marciscano, explicó que la interrupción parcial del fluido eléctrico por dos horas la provocó una eventualidad en la línea de transmisión de la empresa.
Marciscano indicó que la falla fue en una línea que sale desde la subestación en Changuinola y agregó que también hubo registros de eventos en otras dos líneas de transmisión de la provincia de Chiriquí.
Las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí son las únicas que no se vieron afectadas, explicó Marciscano quien subrayó que los técnicos todavía investigan el origen de la falla.
En ese sentido, Gas Natural Fenosa, mediante un comunicado, anunció que la avería afectó la zona de concesión de la empresa desde la 12 de Octubre en Hato Pintado, Panamá, hasta la frontera con Costa Rica.
La Autoridad de los Servicios Públicos está esperando un informe detallado del Centro Nacional de Despacho de Etesa para empezar la evaluación del evento y verificar si existen responsabilidades asociadas.
(Con información de Vielka Corro Ríos, Migdalia Grinard y Flor Bocharel).
