La Policía Nacional Civil confirmó ayer la captura de cuatro militares reclamados por la Audiencia Nacional de España por su presunta participación en el asesinato de seis sacerdotes jesuitas, perpetrado por un comando élite y anunció que el operativo de búsqueda continúa para detener al resto.
La policía informó en su cuenta oficial de Twitter que como resultado del operativo iniciado la noche del viernes y “en cumplimiento de la notificación roja emitida por Interpol” se detuvo al coronel Guillermo A. Benavides Moreno y los también militares Antonio R. Ávalos Vargas, Ángel Pérez Vásquez y Tomás Zárpate Castillo.
Con órdenes judiciales de registro y allanamiento, efectivos entraron a las casas, en un residencial exclusivo para militares, en el oeste de la capital. También se allanaron las casas del resto de militares requeridos en otras zonas del país.
El abogado Lisandro Quintanilla, que representa los intereses de 13 de los 17 militares requeridos por la Audiencia Nacional, confirmó la captura de sus defendidos y las calificó de “arbitrarias”. Quintanilla dijo que en 72 horas los detenidos tienen que ser puestos a la orden de un juez que la Corte Suprema debe designar y reiteró que “la extradición no procede legalmente”.
El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, pidió a los prófugos que se entreguen, al tiempo que aseguró que la Policía detuvo a los militares “cumpliendo todos los procedimientos”, y sin agredir a nadie.
