La policía arrestó ayer a Ahmad Khan Rahami, un estadounidense nacido en Afganistán sospechoso de ser el responsable de la explosión de la bomba en Manhattan, Nueva York, y de haber colocado otros artefactos en la ciudad y en Nueva Jersey el pasado fin de semana.
La detención de Ahmad, de 28 años, se produjo luego de que la policía se enfrentó a tiros con él la mañana de ayer.
El sospechoso, que vive en la ciudad de Elizabeth, Nueva Jersey, fue trasladado en ambulancia a un hospital local tras su captura en la ciudad de Linden, Nueva Jersey, a unos 32 kilómetros de Nueva York.
La policía recibió un llamado sobre un hombre durmiendo en la entrada de una casa y cuando un oficial, que reconoció a la persona como el sospechoso, intentó despertarlo, Rahami le disparó en el abdomen. También disparó contra el parabrisas de una patrulla, hiriendo a otro policía. Ninguno de los dos oficiales corría peligro de vida, agregó.
No había evidencia de inmediato sobre el motivo de las bombas y tampoco de que una célula extremista estuviera operando en el área, dijo William Sweeney, un agente de la Oficina Federal de Investigación (FBI, por su sigla en inglés) en una conferencia de prensa en Nueva York.
“No estamos investigando a otro individuo en este momento”, advirtió el alcalde, Bill de Blasio, a su turno en la conferencia, en la que instó a los neoyorquinos a permanecer atentos luego de los incidentes.
Sweeney también informó que otros cinco sospechosos fueron arrestados a última hora del pasado domingo en Brooklyn, tras ser observados en un automóvil cerca de un lugar relacionado con Rahami. No obstante, luego fueron liberados sin cargos.
El Departamento de Policía de Nueva York había difundido ayer una foto de Rahami, buscado para ser interrogado sobre las explosiones ocurridas el pasado sábado por la noche en el vecindario de Chelsea, en Manhattan, y por otra sucedida ese día en Seaside Park, Nueva Jersey, que no dejó heridos, dijeron autoridades.
Además de los dos incidentes, las autoridades investigan una mochila que contenía bombas y que fue hallada en una estación de tren de Nueva Jersey el domingo, y una bomba sin estallar, construida con una olla a presión, localizada a unas cuadras de la detonación en Chelsea.
La bomba en la estación de tren estalló cuando un robot cortó un cable al intentar desarmarla. En el lugar se hallaron otros cinco potenciales artefactos explosivos.
El presidente Barack Obama señaló ayer que no veía una relación entre las explosiones y otro incidente del fin de semana en que un hombre apuñaló a nueve personas en un centro comercial de Minnesota. Sin embargo, explicó que las autoridades investigan el hecho como un potencial acto de terrorismo.
Por otro lado, se informó que en los tres artefactos explosivos hallados se utilizó el mismo tipo de teléfono celular como detonador y fueron fabricados con materiales que pueden ser comprados sin levantar sospechas de agencias judiciales.
Según un funcionario judicial federal en declaraciones a la agencia AP, los investigadores encontraron evidencia de una olla de presión, un teléfono plegable, piezas pequeñas de acero y residuos del compuesto explosivo de marca Tannerite en los restos de una bomba.
