El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, José Serra, dijo ayer que no tiene esperanzas de que las relaciones entre su país y Venezuela mejoren durante el gobierno del presidente Nicolás Maduro. “Yo espero que por lo menos en el caso de Ecuador y Bolivia tomen otro camino para relacionarse con nosotros. En cuanto a Venezuela, yo lo considero un caso sin esperanzas (...)”, dijo.
Los Gobiernos de los tres países criticaron con dureza el juicio político a Dilma Rousseff, que llevó a Michel Temer a asumir como mandatario de Brasil. Como respuesta, el Gobierno brasileño convocó a consulta a sus embajadores en los tres países. Las críticas más duras vinieron de Caracas, que suspendió relaciones con Brasil y retiró a su embajador luego de que Rousseff fue depuesta del poder.